Tratamiento con bombas de insulina

El tratamiento con bombas de Insulina es un gran avance para las personas diabéticas que deseen vigilar su enfermedad de forma activa, y vivir de una manera similar a la de las personas sanas.

La ventaja de la bomba de insulina es que el diabético puede realizar ejercicio físico cuando lo desee sin temer que los niveles de Glucemia disminuyan demasiado, o sin temer que comer antes del ejercicio. El diabético puede disfrutar de la comida sin preocuparse por lo que ingiere. Además, no tendrá que realizarse varias punciones Capilares por día para vigilar sus niveles de glucemia y administrarse insulina.

Pero lo mejor de todo es que el uso correcto de la bomba de insulina ha reducido en gran medida el riesgo de complicaciones derivadas de la Diabetes, como las enfermedades oculares, renales o nerviosas.

La bomba de insulina tiene un tamaño similar al de un teléfono móvil y se lleva en el cuerpo, en una bolsa o en el cinturón. Una pequeña aguja de plástico, denominada cánula, se inserta bajo la piel mediante un tubo de plástico fino. La combinación de estos dos elementos se denomina equipo de infusión, y el paciente lo inserta en el abdomen, el muslo o los glúteos cada dos o tres días. Para insertar el equipo de infusión se utiliza una crema anestésica y una aguja introductora, lo que facilita mucho las cosas al enfermo con fobia a las inyecciones. 

Una bomba de insulina no es otra cosa que un pequeño dispositivo que suministra una cantidad de insulina basal a lo largo del día a través de este equipo de infusión. El enfermo ya no tendrá que analizar con punciones capilares los niveles de glucemia a lo largo del día porque la bomba lo hará por él. Tras realizar la lectura, el paciente podrá pulsar determinados botones para administrarse la dosis correcta de insulina de acción rápida. La insulina de acción rápida actúa en el plazo de 10 a 20 minutos. La dosis de insulina, que es única para cada diabético, se basa en los niveles de glucemia y la mantiene en el intervalo normal no sólo durante las comidas, sino también durante el resto del día y durante la noche, cuando el paciente esté durmiendo.

Aunque la bomba no es totalmente automática posee, sin embargo, una ventaja frente al tratamiento con insulina de acción prolongada y de acción intermedia: la bomba ya está conectada y la monitorización de la glucemia es mucho más rápida y sencilla. 

Una bomba de insulina es una opción de tratamiento estupenda para los enfermos que desean vigilar minuciosamente sus niveles de glucemia y también para aquellos que experimentan dificultades con otros tratamientos a la hora de mantener sus niveles de glucemia en el intervalo normal.